miércoles, 19 de enero de 2011

Romántica, ‘boho’, minimalista... ¿Quieres un anillo que vaya con tu personalidad?

Romántica, bohemia, minimalista, clásica… Cada novia es un mundo, y cada sortija, un tesoro. Las tendencias en la alta joyería moderna hablan de metales y piedras preciosos, capaces de combinar sensibilidad y vanguardia en una sola pieza. Desde los diamantes con denominación de origen, al preciado oro rosa o verde, la clásica talla baguette o los sencillos solitarios, los anillos de compromiso encierran casi tantas emociones como el ‘sí quiero’ que les sucede.


¿Quieres una alianza que vaya con tu personalidad? No te pierda nuestra selección.


Glamourosa: Anillo de platino con diamantes en talla brillante y dos diamantes centrales en forma de pera en color amarillo y blanco, De Cartier Bridal.

Clásica: Trío de alianzas de montura sencilla, con un único diamante central en forma redonda, cuadrada o de lágrima. De Tiffany.

Boho-chic: Anillo Rose Dior Pre Catelan, en oro amarillo, diamantes zafiros amarillos y ónice, de Dior Joauillerie. Anillo Precieuse Rose en oro rosa, diamantes, zafiro Padparadscha y zafiros multicolores. De Dior Joauillerie.

Minimalista: Sortija Oui en oro rosa, diamantes y morganita, de Dior Joauillerie. Solitario de platino con diamante central, de Fusaro.

Romántica: Banda de platino con diamante central en forma de corazón, de Tiffany. Anillo Oui(‘Sí’ en francés), en oro amarillo y diamantes, de Dior Joauillerie.

Eco: Sortijas elaboradas a mano en oro reciclado de color amarillo, rosa, blanco o verde, con abanico de gemas a elegir. Las piedras son de procedencia certificada. De Dawes. 

Coqueta: Anillo Bagatelle en oro blanco y diamantes. Anillo Petit Tralala, con forma de lazo, en oro blanco y diamantes. Anillo Dior Rose Bagatelle, en oro rojo y diamantes rosas. Todo de Dior Joauillerie.

Soraya García

martes, 18 de enero de 2011

COSAS QUE HACER ANTES DE MORIR...

  •  Hacer alguna vez tu lista de las 100 cosas que hacer antes de morir.
  • Bailar desnudo.
  • Montar en burro.
  • Bañarse en aguas heladas de madrugada a temperaturas bajo cero y por la noche en una piscina cálida.
  •  Componer música, aunque sea a base de ruiditos.
  •  Plantar una maceta.
  • Viajar sin dinero y pasárselo bomba.
  • Ir a un lugar donde poder gritar con todas tus fuerzas.
  • Tener un affaire con un extranjero de color en una isla del Caribe.
  • Leer la Biblia.
  • Tener un hijo... y años después, si se puede, tener otro.
  • Poder fotografiar -retratar- a los personajes que yo quisiera.
  • Hablar otro idioma a la perfección.
  • Perseguir en cada momento el ser plenamente feliz.
  • Cambiar de profesión e irte a vivir a otro lugar.
  • Hacer realidad más de una fantasía sexual.
  • Escribir una novela de éxito.
  • Caminar hasta que ya no puedas más.
  • Encontrarte con el amor de tu vida.
  • Ponerle nombre a alguien. A un hijo, a una estrella, a un perro.
  • Dar en herencia a un hijo o sobrino cosas estúpidas que guardas desde niño.
  •  Ser la protagonista en una buena película.
  •  Comerte tú solo un bol entero de nata o de un helado delicioso.
  •  Patentar algo aunque sea una idiotez.
  •  Tumbarte en una cama de Ikea y hacerte el dormido.
  •  Participar en una protesta, con convicción y de manera activa.
  •  Ordeñar una vaca.
  •  Vestirte un día exactamente como te dé la gana.
  • Trabajar por una buena causa, a sabiendas de que no se recibirá dinero a cambio.
  •  Lanzar algo (una televisión por ejemplo) por la ventana.
  •  Hacer un viaje solo a algún sitio que desconozcas.
  •  Decir al cliente más idiota que tengas exactamente lo que piensas de él.
  •  Llenar la bañera con chocolate líquido templado y sumergirte.
  •  Moldear una gran figura de barro totalmente desnudo.
  •  Escribir la letra de una canción.
  •  Memorizar un poema o un trabalenguas o una fórmula física o matemática.
  •  Buscar la banda sonora que acompañaría a las imágenes de tu vida.
  •  Inventar una comida y servirla en una cena concurrida.
  •  Regalar algo muy querido y de lo cual duela desprenderse.
  •  Cambiar tu opinión sobre alguien.
  •  Cortarse el cabello uno mismo.
  • Recibir y escribir cartas de papel y tinta.
  •  Ayudar a un discapacitado a realizar una tarea complicada.
  •  Aprender a tocar el piano.
  •  Que unos porteadores te suban a una gran montaña.
  •  Levantarte e irte sin decir nada ante una conversación aburrida o estúpida.
  •  Ser la guionista de una serie inteligente y divertida.
  •  Pensar en tu propio epitafio.
  • Ser la voz de un grupo musical.
  •  Pintar un cuadro con total despreocupación por el resultado, ponerle un marco y colgarlo en una pared.
  •  No darle tu nombre a alguien que acabas de conocer y decirle que te llamas como siempre te quisiste llamar.
  •  Donar sangre, semen, ropa o víveres a quien lo necesite.
  •  Conocer un país comunista, antes de que se acaben.
  •  Quedarse todo un día entero desnudo en la cama al lado de alguien con quien uno desea quedarse todo el día desnudo.
  •  Descubrir nuevos sabores y olores deliciosos.
  •  Conocer a un gran maestro que toque tu vida y abra tu mente.
  •  Inventar una frase célebre. Inventar algo célebre.
  •  Renunciar a la televisión y a internet por un mes. A ver quién puede.
  •  Cambiar de aspecto radicalmente y para bien.
  •  Tomar unas vacaciones sin libro, sin guía, sin cámara fotográfica, sin reservar y sin sentir la necesidad de visitar los lugares turísticos.
  •  Mirar fotos antiguas y llorar de emoción.
  •  Escribir una autobiografía -de cualquier extensión-, como simple terapia.
  • Ponerte bajo la lluvia sin paraguas y sin que te importe calarte.
  •  Seducir al hombre o mujer que más desees.
  • Pasar un fin de semana entero en pijama.
  • Hacerte pis en la ducha.
  •  Saber reírte hasta llorar de la risa.
  • Leer una novela en la ciudad donde sucede la historia.
  • Saber generar momentos mágicos.
  • Tener un proyecto apasionante en tu vida.
  • Llorar y reír sin censura.
  • Buscar algunas de las canciones de infancia y juventud y bajarlas (gratis o no) de Internet.
  • Ver una puesta de sol desde un balcón con una botella de vino en la mano.
  • Amar hasta desfallecer.
  • Ganar alguna vez en la vida una apuesta, una rifa o un juego de azar.
  •  Enamorarse por e-mail.
  • Preparar una gran comida familiar, por ejemplo una paella.
  • Vencer, en algún momento dado -aunque sea puntual-, el miedo a la muerte.
  •  Apoyar algún sueño ajeno.
  •  Decir la verdad, cuando se sabe que sería mejor mentir.
  •  Viajar en coche, en tren, en camión, en caravana, en avión, en barco y a pie.
  •  Gastar en un día de compras un mes de sueldo.
  •  Dar un buen bocado a un queso que esté entero.
  •  Desnudarte y mojarte la cabeza con una botella de cava.
  •  Saber decir un no rotundo ante un abuso de poder de alguien.
  •  Ignorar sin remordimientos una fiesta familiar obligatoria a la que no quieras ir.
  •  Buscar hasta recuperarlo, a un viejo amigo que desapareció hace años.
  •  Tumbarse en la hierba y dejarse caer rodando ladera abajo.
  •  Hacer reír a los demás.
  • Hacer el amor al atardecer en una playa desierta.
  • Cultivar lo más posible la empatía.
  • Hacerte cada noche una breve lista mental de las pequeñas satisfacciones de ese día.
  • Cambiar tantas veces como sea necesario esta lista.
  • Creer firmemente en que te quedan por hacer otras mil cosas igual de satisfactorias o más en tu vida.
  •  Tomar un baño a la luz de las velas con alguien especial.
  • Apostar en Las Vegas tu sueldo de todo un mes.
  •  Tener 4 orgasmos en una sola noche.
  • Adoptar un niño.
  • Bañarte en una cascada.
  • No dormir durante dos días seguido.
  • Contarle a alguien la historia de tu vida, sin ocultar ningún detalle.
  • Patinar sobre un lago congelad.
  • Aceptarte tal cual eres.
  • Pasear en elefante.
  • Donar sangre.
  •  Mirar la Aurora Boreal.
  • Tener una conversación profunda y reflexiva con un indigente.
  • Sentirte feliz por cómo es tu vida, aunque sea sólo por un momento.
  • Escribirle una carta a Santa Claus.
  • Viajar en globo.
  • Pasar año nuevo en una ciudad exótica y en otro continente.
  • Dejar tu trabajo para seguir un sueño.
  • Tener una colección de más de 100 cosas de algo (estampas, cds, timbres postales, llaveros, etc).
  •  Mirar a través de los ojos de un niño y ver reflejada tu sonrisa y a ti mismo.
  • Leer un libro en una sola noche.
  •  Emborracharte y no recordar nada al día siguiente.
  • Ver un eclipse.
  •  Visitar todos los continentes.
  • Ser un estudiante universitario y terminar una carrera.
  • Conversar con un loro.
  •   Nadar con delfines.
  • Pasar todo un día comiendo “comida basura” sin sentirte culpable.
  • Darle el beso de las “buenas noches” a alguien en París.
  • Sentirte feliz por cómo es tu vida, aunque sea sólo por un momento.
  • Irte de “Mochilazo” a algún país extranjero.

SORAYA GARCÍA